Reconozco que más de un año (y de dos) he soltado más de una lagrimilla al son de la melodía del “vuelve, a casa vuelve” de turrones El Almendro, que he esperado con interés la noticia sobre quién protagonizaría el anuncio de las burbujas Freixenet y que he contestado “¡Feliz Navidad! Cuando al teléfono alguien me ha dicho “Hola, soy Edu”…

Y es que la Navidad, esa época en la que nos sentimos más que predispuestos al consumo, tiene esos clásicos publicitarios que todos hemos disfrutado en algún momento.

Pero, ¿qué convierte una campaña de Navidad en una campaña memorable?

No hay fórmulas matemáticas, como para nada de lo que importa y nos emociona en la vida, pero sí hay unos mínimos:

1.   Emotividad:

En la Navidad los sentimientos de amor, amistad y recogimiento familiar están a flor de piel. Busca en tus valores de marca aquellos que encajen con las emociones navideñas y aprovéchalos. Pero recuerda: sé real y verdadero. ¡No te hagas el sensible si eso no tiene que ver con tu estrategia de branding!

2.   Creatividad:

Si hay una época del año en la que los publicistas pueden lucirse, ¡esa es la Navidad! El público busca la originalidad y además, hay muchos mensajes “en el aire”. Te recomiendo que pienses en el valor diferencial de tu marca y lo destaques en tu campaña navideña

3.   Solidaridad:

La Navidad es una época que nos enternece el corazón y nos sentimos agradecidos por lo que tenemos. Es inevitable que, por tanto, seamos más permeables a pensar en el sufrimiento de aquellos que no son tan favorecidos como nosotros. Piensa en cómo tu marca puede ayudar a otras personas y ¡adelante! Sé solidario. Es la época adecuada para serlo, pero de corazón.

4.   Cobertura:

Si tienes una idea original, que sea coherente con tus valores de marca y que sea real, no escatimes en recursos y difúndela a través de todos los medios que puedas. Eso sí, procura estudiar bien su rentabilidad. Hoy, gracias a las redes sociales, puedes conseguir gran difusión si tu idea “engancha” y se convierte en viral. Pero recuerda, la viralidad de las campañas no es casual, sino que suele ser la respuesta del público a una buena estrategia de branding.

Pero lo más importante es que, como marca, creas en lo que haces y en lo que estás comunicando. Si hay algo que los clientes no van a perdonarte en estas fechas, es que intentes ser algo que no eres o comunicar algo en lo que no has creído el resto del año.

Si este año no te ha dado tiempo a preparar una campaña especial de Navidad, también puedes utilizarlo en tu favor: estudia lo que hace tu competencia, estudia lo que hacen las grandes marcas que tanto nos emocionan y toma toda esa inspiración para crear algo que impacte el próximo año.

¡Feliz Navidad!